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Enero 2017

Editorial
2016, una breve mirada desde el Observatorio Audiovisual

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2016 para el audiovisual nacional está marcado por alcances institucionales relevantes, tales como la promulgación de la Ley Ricardo Larraín y la formulación de la segunda política dirigida a nuestro sector. También destacan del año recién pasado el fortalecimiento de los espacios alternativos para el cine chileno y la aún baja participación de los medios de comunicación nacional en la cadena de difusión cultural.

En estas líneas les ofrecemos una breve mirada de algunos aspectos de reflexión que queremos abordar desde el Observatorio Audiovisual.

Adicionalmente, para esta primera edición de nuestro informativo, queremos dar la bienvenida y agradecer la colaboración de tres actores relevantes de la opinión y visión  del accionar cultural y social de nuestro país: Bárbara Negrón, directora del OPC, Daniel Matamala, periodista-escritor y Rocío Romero, gestora cultural y productora audiovisual.

Nueva Ley, nueva política… nuevos mecanismos?

La llamada Ley Ricardo Larraín, viene a saldar una deuda histórica con los autores audiovisuales, que a partir de abril de este año reconocerá los derechos patrimoniales de guionistas y directores como irrenunciables e intransferibles. El primer desafío que directores y guionistas deberán definir qué Sociedad de Gestión realizará la gestión de derechos, que implicará llevar un monitoreo de las emisiones y exhibiciones audiovisuales para posteriormente cobrar a los derechos y pagar a los autores.

Por otra parte, la nueva “Política Nacional del Campo Audiovisual” propone algunos interesantes -y anhelados-  ejes de acción, tales como:

  • Fomentar y mejorar la competitividad del sector audiovisual, para lo cual propondrá medidas que fomenten un mayor participación privada en el financiamiento audiovisual.
  • Desarrollar la formación de públicos para el audiovisual, para lo cual propone la implementación de un Plan Nacional de Formación de Público.
  • Desarrollo y sustentabilidad de la industria audiovisual, reforzando la defensa de los derechos de autor de los creadores y los derechos laborales de los trabajadores del audiovisual.
  • Internacionalización del sector audiovisual, abordando el proceso de internacionalización desde una dimensión identitaria y cultural, que permita posicionar en el mundo una cinematografía que refleje de la diversidad cultural del Chile de hoy.

Será necesario estudiar mecanismos de diversificación del financiamiento audiovisual para hacer viable la política. Es momento de comenzar a pensar en herramientas de financiamiento tal como ocurre en otros países, en los que el mismo ejercicio audiovisual financia el sector, mediante el impuesto a la taquilla. También será necesario comenzar a pensar en una nueva Ley de Cine que sea capaz de dar acogida a las diversas necesidades sectoriales y los deseos de crecimiento conjunto.

Los medios: un rol clave para el cine nacional

El rol de los medios es fundamental a la hora de fomentar el audiovisual. Son los medios de comunicación social los encargados, no solamente de informar sino también de mantener una mirada crítica sobre el camino recorrido, los desafío y los desaciertos. En este sentido, es relevante construir nuevos espacios de trabajo: por un lado es necesario profesionalizar el rol de la crítica, tener más y mejores críticos cinematográficos que de manera informada, den cuenta de nuestra diversidad audiovisual. Pero también es necesario que los medios le entreguen al cine nacional cada vez más espacio de difusión, porque el diagnóstico a la hora de explicar el bajo impacto de espectadores nacionales indica que el cine chileno sufre de invisibilidad, logrando un grado de visibilidad solamente desde el marketing cultural que circula sobre todo en redes sociales. Durante el año recién pasado fuimos testigos del surgimiento de nuevos espacios de información y difusión para la cultura y el cine, sobre todo espacios digitales, y también presenciamos el fortalecimiento de otros medios más especializados, que llevan un trabajo de años promoviendo e informando, realizando crítica y reflexión, y aportando a nuestro sector. En los medios de consumo masivo, las páginas y espacios dedicadas a la cultura son pocos, si bien el cine chileno se visibiliza más cuando una nueva película está por estrenarse en sala o gana un festival internacional de renombre, hay muchísimos más temas con los cuales abordar nuevas conversaciones acerca de nuestra cinematografía y poder llegar al público nacional.

Redes de Salas de Cine

El 2016 fue un año que reforzó la existencia de espacios alternativos para el cine. Se ha constituido recientemente la nueva Red de Salas Independientes de Cine, que a través de un programa de intermediación cultural trabajará en reforzar la descentralización en la circulación de contenidos audiovisuales. Dicha red, conformada por 10 salas de cine, viene a fortalecer el trabajo de la Red de Salas de Cine Asociadas a la Cineteca Nacional, con el trabajo de 16 salas y la Red de espacios Miradoc, con 22.
Sólo buenas noticias en el ámbito de redes, ya que estos espacios van aumentando año tras año su buen comportamiento con cine nacional. A saber, el año 2016 este circuito estrenó 80% de las películas chilenas del año, no así las multisalas que solo llegaron al 45%. Muchos desafíos por trabajar este año en las Redes: profesionalizar el trabajo de gestión y programación, estandarizar los formatos de proyección, y lo más importante, implementar un sistema de contabilización de los públicos.

Inversión pública al debe

Los resultados de los fondos audiovisuales aún representan un bajo nivel de inversión en el audiovisual, recogiendo tan solo un 12% de la demanda sobre proyectos del sector. Los fondos entregados a las líneas que vendrían a colaborar en los aspectos más críticos del audiovisual, la circulación y difusión, corresponden tan solo al 15%.
Los diagnósticos levantados para el diseño de la política pública, indican que la concursabilidad no puede ser la herramienta más poderosa para lograr los objetivos, ya que a través de este mecanismo no se garantiza continuidad ni mirada de largo plazo en las metas de desarrollo de nuestro país. Así lo evidencia el resultado de este nuevo concurso del Fondo Audiovisual 2016, que en su lógica sigue financiando proyectos que a estas alturas deberían recibir apoyo institucional de largo aliento.

Tehani Staiger  |  Carla Wong
Directoras Observatorio Audiovisual